La verdad que es increíble la de vueltas que se le dan a la maternidad. La de criterios que impone la sociedad actual, uno es sin duda el de la edad.

Si tienes entre 20 y 25 años y anuncias tu maternidad o tu deseo de ser madre, lo mas fácil es que te digan que eres muy joven, que te queda mucha vida, que aun no puedes estar segura de la relación con tu pareja y un largo etcétera de cosas. Nuestros padres seguramente ya lo fueron a esa edad y si bien es cierto que los tiempos cambian, también lo es que cada persona y situación es un mundo.
Sin embargo si haces este anuncio después de los 30, ya eres demasiado mayor, mientras no digas nada de tus intenciones, seguramente te tocara escuchar varias veces de forma sutil que se te va a pasar el arroz, en el momento que lo hagas publico, te dirán cosas como que ya te puedes dar prisa con el segundo si no quieres ser una anciana cambiando pañales.

Según nuestra sociedad (pensamiento que seguramente nos transmitirá también nuestro circulo cercano, especialmente los conocidos) la franja ideal para ser madre por primera vez es de 25 a 30 años, un margen un poco escaso si tenemos en cuenta la cantidad de años que vamos a vivir. Sin duda las que peor lo tenemos somos las que pasamos la treintena, acuciadas por esa prisa sobre que la fertilidad nos va a ir abandonando progresivamente y también la salud o las ganas. Pero las parejas jóvenes no es que lo tengan mucho mejor, se les pide una estabilidad económica y emocional que hoy en día nadie puede estar seguro de tener. Así como no va a estar la natalidad en mínimos históricos…

La conclusión para mi es no poner freno ni prisa a nuestra felicidad, la maternidad es algo que no nos ocurrirá muchas veces en la vida, es cierto que hay que tener muchas cosas en cuenta y una cierta estabilidad, si queremos poder darle lo necesario a esa vida que vamos a traer al mundo. Pero tampoco podemos planificar nuestra vida emocional como si fuera algo practico, dejando los sentimientos de lado. Y después si algo no sale bien martirizarnos por ello. Cada uno a de elegir su momento y ese y no otro sera el ideal.

Para mi, lo mejor que he hecho en la vida es esperar, esperar a la persona y al momento ideal. Nunca he sido muy impulsiva en cosas transcendentales, pero no me había planteado la maternidad hasta el momento, sabia que quería ser madre algún día, pero nunca antes de conocer al hombre de mi vida tuve intención de serlo. Aun así, habiendo tardado tanto en sentir ese “instinto maternal” del que tanto se habla, el día que el papi novato estuvo de acuerdo en ponernos a ello fue uno de los mas felices para mi. Ademas el momento para nosotros es este, no antes, ahora tenemos la seguridad y las ganas y estamos preparados para el cambio en nuestra forma de vida. Por mucho que digan lo afronto con mas ilusión y mas ganas que si hubiera llegado antes. No me veo para nada mayor, ¡Ni para un segundo, ni para un tercero!

Un beso a todos los padres de cualquier edad!!!